Indiscutible maestro del grabado en Chile, ligado por convicción humanista y lealtad de clase a las más legítimas aspiraciones populares de su tiempo, Carlos Hermosilla Álvarez desarrolló -junto a su obra visual y labor literaria- una valiosa producción escrita sobre arte, donde reflexiona acerca de los procedimientos técnicos y los fundamentos plásticos de las obras, que determinan su fuerza expresiva y su capacidad de difundir ideas, así como la valoración de la enseñanza artística y las vocaciones personales, convergen en una comprensión del arte como trabajo creador inscrito en el devenir social y cultural de la nación.