Horas de sol susurra un canto punzante y a veces dulce, triste como un rayo que cae sobre la hoja otoñal.
Juana Inés de la Cruz, nacida Luisa Anabalón Sanderson y más tarde transmutada en Winétt de Rokha, abre en estas prosas breves un carnaval de sueños donde su espíritu gira embebido de lírica y narración, volviéndonos confidentes de un alma que peregrina desde las sombras hacia la luz.