Este nuevo libro se centra en los senderos, movilidades e intercambios que se han producido a lo largo de la historia en el actual territorio chileno, desde el norte árido hasta el extremo sur de América. Así, la obra presenta las huellas de antiguas y nuevas interacciones que comunicaron desde tiempos precolombinos hasta la actualidad a comunidades de todo el territorio, para demostrar cómo la movilidad ha sido –y sigue siendo– una característica esencial en la vida de las personas, tanto en sus formas tradicionales como en sus desarrollos contemporáneos.