Tras pasar por un periodo depresivo, Brennan se siente optimista sobre su futuro, por lo menos hasta que despierta una mañana convertido en vampiro. Y para empeorar las cosas, Cole, el apuesto bibliotecario de su universidad, le caza bebiendo sangre robada de un banco de sangre. A Cole no le importa un poco de vampirismo, y accede a guardarle el secreto a Brennan.
Mientras la relación entre Brennan y Cole se estrecha, Brennan va aprendiendo a ser un vampiro, y acostumbrándose a su vida inmortal, en parte gracias al clan de vampiros local: un grupo sorprendentemente normal de vampiros "urbanos".
Pero a pesar de la ayuda, la vida inmortal no es fácil, y la desaparición de una de las alumnas del campus y los accidentes en el banco de sangre de la universidad ponen a Brennan y su clan de vampiros en alerta, y su relación con Cole a prueba.