Todas las tardes una niña se reúne a jugar en la plaza con sus amigas y amigos. En ese simple acto del juego, del rito y la fantasía, se precipitan los hechos de una historia que no sabe diferenciar la dulzura de la brutalidad. Una novela inquietante que deslumbra por la musicalidad de su prosa y una profunda indagación en los misterios de la infancia y la paternidad. Construida a partir de diversos personajes, esta historia exhibe la ternura y el espanto como si fueran parte de un mismo engranaje.